El siniestro, que se desarrolla con especial intensidad en el área de Llico y sectores aledaños, ha obligado a un despliegue masivo de recursos regionales e interregionales, en una carrera contrarreloj para evitar nuevas pérdidas humanas y materiales.
Daño preliminar: hectáreas arrasadas y viviendas afectadas
De acuerdo con los reportes oficiales más recientes, el incendio ha consumido entre 200 y 250 hectáreas de vegetación, cifra que se encuentra en constante actualización según las evaluaciones técnicas en terreno. La emergencia ya deja tres viviendas siniestradas, todas correspondientes a segundas residencias, las que están siendo sometidas a procesos formales de evaluación de daños.
La afectación se concentra especialmente en el sector Quebrada de Culenmapu, zona donde la interfaz urbano-forestal ha quedado expuesta a un avance rápido e irregular de las llamas, impulsadas por material combustible y ráfagas de viento.
Brigadista lesionado y traslado aéreo de urgencia
En el marco de las labores de combate, un brigadista de la Corporación Nacional Forestal resultó lesionado mientras cumplía funciones operativas. El funcionario fue evacuado vía aérea hasta la ciudad de Talca para recibir atención médica especializada.
Desde los organismos de emergencia se confirmó que el lesionado presenta heridas en el área ocular y facial, descartándose —hasta ahora— la existencia de otras personas heridas producto del siniestro.
Operativo sin precedentes: bomberos, brigadas forestales y apoyo privado
La magnitud del incendio ha obligado a una movilización coordinada bajo el alero del Sistema Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SINAPRED). En la zona trabajan intensamente compañías de Bomberos provenientes de Llico, Curepto, Rauco, Curicó, Molina, Constitución, Talca, Pelarco, Licantén, Hualañé, Romeral y otras comunas, junto a brigadas forestales de Corporación Nacional Forestal (CONAF) y equipos privados de la empresa Arauco.
El operativo considera unidades forestales, camiones aljibe, camiones cisterna, skidder, apoyo logístico terrestre y aeronaves, claves para el ataque directo en sectores de difícil acceso y para la protección de viviendas amenazadas por el frente de fuego.
Condiciones meteorológicas adversas agravan la emergencia
Uno de los factores más complejos ha sido el viento. El jefe de Operaciones de Senapred, Cristian Espinoza, confirmó que las condiciones climáticas juegan en contra del control del incendio.
“Hemos ya terminado el Cogrid, en donde vimos los puntos de acción para trabajar el día de hoy y lo trabajado el día de ayer en la noche. Tenemos alrededor de 250 hectáreas consumidas, de acuerdo al reporte que nos dio el organismo técnico que es Conaf”, señaló.
El directivo advirtió además que “desafortunadamente tenemos rachas de viento de 30 kilómetros por hora, de acuerdo con lo informado por la Dirección Meteorológica de Chile”, lo que obliga a mantener vigilancia permanente sobre eventuales nuevos focos y posibles evacuaciones preventivas.
Evacuaciones preventivas y monitoreo permanente
Ante el riesgo inminente para la población, las autoridades activaron previamente el Sistema de Alerta de Emergencia (SAE) para evacuar sectores específicos, medida que se mantiene bajo evaluación continua según la evolución del siniestro y las proyecciones de propagación entregadas por los organismos técnicos.
El incendio permanece fuera de control, con combate activo durante toda la jornada, mientras se refuerza el cerco defensivo en zonas residenciales.
La emergencia de Alto Llico vuelve a exponer la vulnerabilidad de la Región del Maule frente a incendios forestales de gran magnitud y la presión que estos eventos ejercen sobre comunidades rurales, sistemas de respuesta y ecosistemas completos.
Post de: Maule News


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