El hecho inició cerca de las 22:00 horas cuando la pareja ingresó con heridas cortopunzantes, agrediendo al personal de salud. La tensión se incrementó cuando otras personas violentas rodearon el recinto generando un ambiente hostil, dañando mobiliario y provocando que varios usuarios se escondieran por seguridad. Un funcionario fue agredido físicamente, lo que derivó en la suspensión temporal de la atención en el SUR.
El director comunal de Salud subrayó la gravedad de la situación y el impacto en la capacidad operativa del establecimiento: “Anoche se decidió cerrar la atención para proteger tanto a los usuarios como a nuestros funcionarios. Nuestro rol es atender, pero no es posible bajo estas condiciones de estrés y agresión.”
Como medida complementaria inmediata, la Municipalidad decidió reforzar la seguridad con un guardia adicional a partir de las 17:00 horas en adelante, sumando a las cámaras de vigilancia existentes, la coordinación con Carabineros y la Dirección de Seguridad Pública. Paralelamente, se trabaja en la implementación de alternativas para el botón de pánico, cuyo sistema está actualmente en renovación tras la conclusión de la licitación vigente. El director expresó: “Hemos tomado diversas medidas como aumentar la vigilancia física y buscar soluciones para un botón de pánico operativo y eficiente.”
Además, se activaron protocolos de acompañamiento y contención emocional para los funcionarios afectados, en línea con el compromiso de la Dirección Comunal de Salud de cuidar el bienestar mental de sus equipos. La encargada de la Unidad de Gestión Organizacional explicó que ya se contactó a los trabajadores agredidos para brindarles apoyo psicoemocional conforme a los protocolos establecidos y asegurar su rehabilitación emocional tras este difícil episodio.
El director destacó que la violencia en los servicios de urgencia es un problema social de fondo, que sobrepasa la responsabilidad municipal y sanitaria. Apuntó a que muchas agresiones no se originan directamente en los pacientes, sino en el entorno que los acompaña. Relató, por ejemplo, la recepción de un paciente con herida de bala abandonado en un servicio anterior, una muestra clara de la compleja realidad que enfrentan los trabajadores de salud. Manifestó su preocupación por tener que destinar recursos de atención a medidas de seguridad pública, afectando potencialmente la mejora de otras prestaciones sanitarias: “Es una situación dura para el personal y para la gestión, pero un problema directo de la sociedad que debemos mitigar.”
Las autoridades recordaron que en lo que va del mes se han registrado al menos tres intentos de agresiones en los servicios de urgencia de la comuna, lo que fundamenta la necesidad de reiterar un llamado a la comunidad para usar responsablemente estos servicios y evitar conductas violentas que no solo interrumpen la atención, sino que ponen en riesgo la vida de pacientes y funcionarios.
Este reforzamiento de la seguridad en el CESFAM Los Niches se suma a otras acciones municipales recientes orientadas a proteger a los trabajadores de salud, como la habilitación de una oficina exclusiva para Carabineros en la Unidad de Emergencia del Hospital San Juan de Dios y la conformación de mesas de trabajo enfocadas en seguridad sanitaria.
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