Noticias Región del Maule: El alcalde de Linares cuestionó con dureza que May Chomali visitara hoy el Maule sin incluir a la comuna donde el nuevo hospital sigue paralizado, con cerca de un tercio de avance, observaciones de Contraloría y una obra que arrastra compromisos incumplidos desde distintos gobiernos.
Mario Meza salió con todo. El alcalde de Linares lanzó una dura crítica contra la ministra de Salud, May Chomali, luego de que la autoridad nacional desarrollara este martes 28 de julio de 2026 una agenda en la Región del Maule sin considerar una visita a la comuna donde el nuevo hospital permanece paralizado y sin fecha clara de reanudación.
El reclamo no apunta a una ausencia protocolar. El punto duro es el Hospital de Linares, una obra pública de alta complejidad que debía estar terminada durante 2025, pero que sigue detenida con cerca de un tercio de avance, observaciones administrativas, problemas técnicos detectados y una comunidad que continúa dependiendo del antiguo Hospital Carlos Ibáñez del Campo, inaugurado en 1962.
A través de un video difundido en redes sociales, Meza acusó que la ministra visitaría comunas del Maule, pero no Linares, pese a que la ciudad mantiene uno de los conflictos sanitarios más relevantes de la región.
“Vergüenza, rabia, impotencia es lo que tenemos que sentir los linarenses. Hoy la región del Maule lo visita la ministra de Salud May Chomali y resulta que no va a estar presente en nuestra comuna, estará presente en Curicó, en Constitución, en Talca y en Parral y Molina, pero en Linares, que es el único vestigio que tenemos de reconstruir un hospital, no visitará, no dará la cara, no habrá ninguna explicación. Rabia, vergüenza, impotencia es lo que tenemos que sentir. Precisamente con el gobierno del presidente José Antonio Kast, la ministra de Salud, el gobierno, pero sobre todo sus autoridades regionales y provinciales, le deben una explicación a Linares y a la provincia”, declaró el alcalde.
La frase instaló el tono del conflicto: un alcalde de la propia coalición oficialista, Mario Meza, militante de Renovación Nacional, emplazando directamente al Gobierno por una visita ministerial que dejó fuera a una ciudad con una obra hospitalaria empantanada.
Una agenda ministerial sin Linares
La pauta oficial informada para la jornada consideró actividades de la ministra May Chomali en distintos puntos del Maule. La primera actividad fue fijada en Talca, en el Centro Terapéutico Girasol. Luego se contempló una inspección a las obras del nuevo Hospital de Parral.
Durante la tarde, la agenda incluyó una actividad en el Hospital de Molina vinculada al Proyecto HOPE y el cierre en el Hospital de Curicó, con la inauguración de la Unidad de Oncología.
En la convocatoria entregada a los medios no figuraba una visita, reunión, inspección ni punto de prensa en Linares. El nuevo hospital de Linares acumula años de anuncios, plazos modificados, avances parciales, un contrato enredado y una obra que hoy sigue lejos de operar.
Un hospital que cruza gobiernos y sigue sin terminar
El nuevo Hospital de Linares no nació ayer ni pertenece a un solo gobierno. Es una obra larga, pesada y llena de capas administrativas. Ahí está parte del problema.
En los últimos días del primer Gobierno de Sebastián Piñera se levantaron las bases del proyecto como Licitado, que sería "Gemelo al de Curicó".
Durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet se adjudicó el contrato a la empresa italiana Astaldi, en 2017, para el diseño y construcción del recinto, ya no era un proyecto "Gemelo" al recinto Curicano, tenía menor capacidad. El proyecto fue anunciado como una nueva infraestructura de alta complejidad para la provincia de Linares, con financiamiento estatal y una inversión de gran escala.
En 2018, ya durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera, el Ministerio de Salud informó la aprobación del anteproyecto. En ese momento se habló de una superficie cercana a los 93 mil metros cuadrados, una inversión superior a los $162 mil millones y una obra que debía estar terminada hacia 2023.
En 2019, también bajo la administración Piñera, se informó el pago del permiso de edificación por parte de Astaldi al municipio de Linares. El proyecto entraba, al menos en los papeles, en una nueva fase. Se decía que el diseño estaba en su tramo final y que la construcción debía comenzar dentro del cronograma previsto.
El inicio formal de las obras civiles llegó el 8 de enero de 2021, también durante el gobierno de Piñera. Ese día se firmó el acta que puso en marcha el plazo contractual de 1.460 días para construir el hospital. La promesa era clara: en cuatro años Linares debía contar con un nuevo recinto.
El propio Servicio de Salud Maule destacó entonces que el proyecto quintuplicaría los metros cuadrados del actual viejo hospital, aumentaría las camas y elevaría la complejidad de la atención. El plazo apuntaba a enero de 2025.
Pero el calendario se rompió.
Pandemia, costos, Astaldi y un contrato que terminó enredado
Las obras comenzaron en 2021 y avanzaron hasta que surgieron diferencias entre Astaldi y el Servicio de Salud Maule. La empresa planteó reclamos por mayores costos, plazos y modificaciones al proyecto, en un escenario marcado por el impacto de la pandemia en materiales, suministros y ejecución de obras públicas.
Durante el gobierno de Gabriel Boric, el conflicto siguió escalando. En octubre de 2024, la entonces ministra de Salud, Ximena Aguilera, visitó las obras del nuevo Hospital de Linares y explicó que el proyecto había sido afectado por la pandemia y por diferencias de costos que golpearon a varios hospitales sectoriales del país.
En esa visita se informó que el recinto tenía un 26% de avance y que se había alcanzado un acuerdo para que la empresa continuara por un periodo acotado, mientras se preparaban trabajos complementarios para terminar el hospital. En ese momento se estimó que las obras podrían concluir en 2028.
La administración Boric intentó encauzar el conflicto mediante una negociación con la constructora. El acuerdo permitió retomar faenas parciales por nueve meses, pero no resolvió el problema de fondo: cómo cerrar el contrato original y cómo financiar y licitar el resto de la construcción.
En julio de 2025, el Servicio de Salud Maule informó que Astaldi terminó sus actividades principales en el proyecto. El avance físico del contrato original llegó apenas al 30,43%.
Dicho en simple: después de años de anuncios, ceremonias, permisos, diseños, plazos y negociaciones, el hospital quedó con poco más de un tercio construido.
Contraloría frenó el cierre del contrato
El punto más duro del caso está en Contraloría. El término anticipado del contrato entre el Servicio de Salud Maule y Astaldi necesitaba toma de razón para permitir que el Estado avanzara hacia una nueva licitación de las obras pendientes.
Pero la Contraloría Regional del Maule formuló observaciones al procedimiento. Los cuestionamientos apuntaron a la justificación del término de mutuo acuerdo, la falta de antecedentes técnicos clave y la metodología utilizada para calcular una compensación económica superior a los $8.350 millones en favor de la empresa.
Mientras ese trámite no se cierre, el Estado no puede avanzar con normalidad en la adjudicación de las obras restantes. Es el típico laberinto administrativo chileno, pero con pacientes esperando al otro lado.
La obra proyectada considera un edificio de alta complejidad, 329 camas, ocho pabellones quirúrgicos, salas de parto integral, consultas médicas, servicios de apoyo clínico y una superficie cercana a los 94 mil metros cuadrados. El proyecto debía reemplazar al actual hospital de Linares, que funciona desde comienzos de la década del sesenta.
Las fallas en aisladores sísmicos
A los problemas contractuales se sumó una arista técnica mayor. Contraloría detectó problemas relacionados con el sistema de aislación sísmica del edificio.
Durante fiscalizaciones realizadas en septiembre y diciembre de 2025, el órgano fiscalizador constató trabajos de retiro y reemplazo de 356 aisladores sísmicos que previamente habían sido informados como recibidos conforme. Los hechos claves de esta situación fueron divulgados por Radio FM+ 92.3 Talca.
Ese antecedente abrió preguntas de fondo sobre la inspección de la obra, la recepción de partidas técnicas y las eventuales responsabilidades administrativas de funcionarios involucrados en el proceso.
El Servicio de Salud Maule informó posteriormente que el recambio total de los 356 aisladores finalizó el 17 de diciembre de 2025 y que fue financiado mediante la póliza de seguro Todo Riesgo de Construcción y Montaje, sin costo directo para el Estado.
Aunque ese punto fue presentado como resuelto desde el Servicio de Salud, el expediente administrativo sigue siendo relevante para entender por qué el proyecto no ha podido avanzar hacia una nueva etapa de construcción.
El hospital actual no da abasto
El Hospital Carlos Ibáñez del Campo de Linares fue inaugurado en 1962 y funciona como recinto de referencia para Linares y otras comunas de la provincia.
La necesidad del nuevo hospital se arrastra desde hace años por el crecimiento de la demanda asistencial, el aumento de población, el envejecimiento de la provincia y las limitaciones de infraestructura del actual establecimiento.
Mario Meza ya había advertido en marzo que el servicio de urgencia enfrentaba una congestión severa, con pacientes que podían esperar entre ocho y doce horas para recibir atención. El nuevo hospital fue concebido precisamente para ampliar la capacidad sanitaria y responder a una provincia de más de 286 mil habitantes.
Por eso la ausencia de Linares en la agenda de la ministra May Chomali golpeó fuerte. La ciudad no está reclamando una visita simbólica, sino una señal concreta sobre un proyecto que ha pasado por gobiernos de Bachelet, Piñera, Boric y ahora Kast sin llegar a puerto.
Lo que se espera ahora
La estrategia informada por el Servicio de Salud Maule considera realizar una nueva licitación pública para completar el 69,57% restante de la obra. Antes de eso, deben resolverse dos puntos: la toma de razón del término contractual por parte de Contraloría y la recomendación favorable para la reevaluación financiera del proyecto.
El delegado presidencial regional, Juan Eduardo Prieto, ya había reconocido que las gestiones han sido más lentas de lo esperado. La ministra May Chomali, en tanto, no tenía contemplada una actividad en Linares dentro de la pauta oficial difundida para este martes.
Hasta el cierre de esta nota, no se había conocido una respuesta pública del Ministerio de Salud a las declaraciones de Mario Meza ni una nueva fecha para destrabar administrativamente el proyecto.
La pregunta pendiente sigue siendo concreta: cuándo se resolverá el término del contrato anterior, cuándo se licitará el saldo de la obra y en qué año Linares tendrá finalmente operativo el hospital que se le prometió. Sigue la cobertura en MauleNews.com y mantente informado con la actualidad de Talca, la Región del Maule y Chile.


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