Miles de pasajeros comenzaron esta semana enfrentando mayores tiempos de viaje, extensas filas y costos extra de traslado tras la eliminación del tradicional punto de descenso de buses en el Cruce Varoli de Talca, utilizado informalmente durante más de 40 años por personas provenientes de comunas del Maule Sur.
Tal como informó Diario Talca, la polémica se originó luego que empresas de buses interurbanos anunciaran durante el fin de semana que dejarían de detenerse en el sector ubicado en la intersección de Avenida San Miguel con la Ruta 5 Sur, atribuyendo inicialmente la decisión a la Municipalidad de Talca. Sin embargo, posteriormente el municipio desmintió cualquier responsabilidad y apuntó directamente a la concesionaria SurVias, empresa del consorcio conformado por las empresas estatales Chinas CRCC International Investment Co. Ltd. y China Railway Construction Corporation (International) Limited, propietarias de la actual administradora de la Ruta 5 Sur tramo Talca–Chillán.
La situación escaló aún más luego que la Seremi del MOP Maule, Yasna Cancino, reconociera públicamente en declaraciones a TVN Red Maule que fue precisamente el Ministerio de Obras Públicas quien gestionó la eliminación del paradero, tras una solicitud realizada por la empresa concesionaria Survías.
Un punto clave para estudiantes y trabajadores
Sobre 4 décadas, el Cruce Varoli funcionó como un punto estratégico para miles de personas provenientes de Linares, Villa Alegre, San Javier, Maule y Constitución, quienes descendían allí para caminar hacia universidades, institutos y centros laborales ubicados en el sector oriente de Talca.
Entre los principales destinos se encontraban el Campus San Miguel de la Universidad Católica del Maule y la sede Talca de Inacap, permitiendo ahorrar tiempo y dinero en locomoción a estudiantes y trabajadores que diariamente ingresan a la capital regional.
Diario Talca detalló que, desde este lunes, la instalación de señalética y demarcaciones viales por parte de la concesionaria de capitales estatales Chinos terminó definitivamente con esa práctica, obligando a los pasajeros a continuar hasta el Terminal de Buses de Talca o descender en 15 Oriente para luego tomar una segunda locomoción, encareciendo los traslados diarios.
La explicación del MOP y la reacción ciudadana
La Seremi del MOP Maule aseguró que el punto de descenso que funcionó en ese lugar tradicionalmente “no era un paradero autorizado” y calificó la situación como una “mala práctica” que generaba riesgos de accidentes y congestión vehicular.
“Allí no había un paradero autorizado. Era una mala práctica donde se estaba haciendo una detención en una zona que no estaba habilitada como paradero”, sostuvo Yasna Cancino.
La Seremi indicó a TVN Red Maule, que el paradero habilitado era el de Avenida San Miguel al Costado de un Mall Chino, el que en la practica resulta en una maniobra peligrosa puesto que al encontrarse a la derecha de la pista, obliga a los buses a virar bruscamente a la izquierda para tomar luego 18 sur y 3 y media sur.
Además, agregó que se ofició tanto a la concesionaria como a la Municipalidad de Talca para reforzar la señalización y la fiscalización del sector.
Pero las explicaciones no convencieron a los usuarios, quienes cuestionan que durante más de cuatro décadas el lugar funcionó sin mayores impactos en la congestión vehicular y que el verdadero problema estructural sigue siendo la falta de nuevos accesos y atraviesos eficientes hacia Talca.
La congestión vehicular en el ingreso sur de la ciudad continúa siendo parte del paisaje diario incluso tras la eliminación del descenso de pasajeros en Varoli, mientras cientos de personas ahora deben asumir tiempos de viaje más largos y un gasto adicional en transporte.
Más gasto para pasajeros
En la práctica, el cambio provocó largas filas en el Terminal de Buses de Talca durante la jornada de este lunes. Pasajeros que antes descendían directamente en Varoli ahora deben continuar hasta el rodoviario y buscar locomoción adicional hacia universidades, trabajos y distintos sectores del oriente talquino.
Muchos usuarios consideran que una alternativa más eficiente habría sido exigir a la concesionaria habilitar un paradero formal, en una pista nueva, con infraestructura adecuada para buses interurbanos, en vez de eliminar completamente un punto utilizado históricamente por miles de personas.
Diario Talca también recogió testimonios de pasajeros que aseguran sentirse perjudicados por una decisión que, lejos de solucionar el problema vial de Talca, trasladó el costo directamente a estudiantes y trabajadores.
Críticas desde el transporte regional
A las reacciones de pasajeros también se sumó Eliecer González, presidente de la Federación de Transportes del Maule, quien cuestionó la eliminación del histórico punto de descenso en Varoli y advirtió que la medida termina perjudicando principalmente a los usuarios y conductores.
“Pues había una parada ahí y se eliminó, pues había un paradero y yo no sé por qué lo eliminaron, porque ahora si me dicen a mí que van a hacer una pista exclusiva para buses, está bien que lo eliminen, pero que hagan algo, pero si es por eliminar, no le veo beneficio porque el único dañado va a ser el público que viaja”, señaló.
El dirigente también explicó que los conductores están enfrentando el descontento de los pasajeros pese a que las empresas y choferes arriesgan sanciones si se detienen en el sector.
“Ahora los problemas se los llevan los conductores porque creen que es el conductor que no quiere parar. Y no, pues si él para, le van a hacer una denuncia al tribunal y después él tiene que pagar la multa”, agregó.
Mientras continúa la controversia, crecen las críticas hacia la falta de soluciones reales para el acceso sur a Talca, una problemática que desde hace años genera congestión, demoras y complicaciones diarias para quienes ingresan a la capital regional del Maule.
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