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jueves, 28 de junio de 2018

Estudio de fonoaudiología y Centro del Cáncer UC incorpora perspectiva del paciente en tratamientos de tumores en cabeza y cuello


#MauleNews: Problemas de deglución y comunicación verbal son algunas de las complicaciones derivadas de los cánceres que afectan cabeza y cuello, causados principalmente por agentes estudiados como el consumo de cigarrillo y alcohol o el virus papilloma humano. En base a cuestionarios, el estudio busca detectar tempranamente síntomas que afectan la alimentación y el habla, interfiriendo en roles sociales y laborales de los pacientes.

Las estadísticas mundiales confirman una incidencia anual de 275.000 mil casos nuevos de cáncer de cavidad oral y 130.300 de cáncer de orofaringe e hipofaringe, con dos tercios de estos casos en países en vías de desarrollo, como es Chile (según el Estudio Epidemiología del Carcinoma Escamoso de Cabeza y Cuello, Dr. Felipe Cardemil. Chile, diciembre de 2014). La carrera de Fonoaudiología de la Pontifica Universidad Católica y el Centro de Cáncer de la misma Casa de Estudios, desarrolla un estudio en base a cuestionarios, que incorpora la experiencia del paciente en su calidad de vida durante tratamientos de cáncer en cabeza y cuello, evaluando aspectos como comunicación verbal y alimentación.

El estudio incluye la validación de cuestionarios que dimensionan los efectos de los tratamientos en la población con cáncer de cabeza y cuello, abordando aspectos comunicacionales, nutricionales, roles sociales y laborales. Investigadores de la Carrera de Fonoaudiología y el equipo de radio-oncología trabajan conjuntamente en el Centro del Cáncer UC hace más de un año, lo que facilita el trabajo interdisciplinario de los pacientes. 

El fonoaudiólogo se incorpora al equipo oncológico de cabeza y cuello, ya que esta zona anatómica es la responsable de una serie de funciones tanto de sobrevivencia como de interacción social como son la respiración, el habla, fonación y deglución. El esquema corporal cambia desde que se instala una masa tumoral en esta región del cuerpo, y esto, sumado a los tratamientos médicos para atacarlo, tienen repercusiones funcionales que dificultan el diario vivir, que pueden ir desde modificaciones en la alimentación, como el cambio de oficio por la imposibilidad de comunicarse como acostumbraba. Asimismo, el cambio en una zona tan visible como es el rostro impacta en la autoimagen de la persona y hace que muchos de los pacientes se aíslen socialmente. 

La investigación se enfoca actualmente en pesquisar síntomas o alteraciones que perjudican la vida diaria de los pacientes de forma oportuna, como es el caso de la xerostomía o sensación de boca seca, situación recurrente en tratamientos que afectan las glándulas salivales que repercute en la alimentación y el habla. La mayor parte de los pacientes informan de estos problemas tras largo tiempo de experimentar complicaciones, lo que podría optimizarse detectando las molestias preguntando directamente a los pacientes y así brindarles el apoyo que aporta un fonoaudiólogo especialista en este abordaje, ofreciendo por ejemplo, cambios oportunos en el tipo de alimentación, evitando así posibles bajas importantes de peso o una eventual depresión reactiva, que el impedimento por comunicarse o comer puede significar en la vida de una persona.

Según el Dr. Tomás Merino, académico de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica y radio-oncólogo del Centro de Cáncer de la Universidad Católica, “un adecuado tratamiento multidisciplinario incluyendo la intervención fonoaudiológica, ha demostrado su impacto directo en el estado de nutrición del paciente, y más aún en casos en los que habrá una alteración funcional mayor durante el tratamiento. Los cuestionarios protocolarizados también evalúan los roles sociales, familiares y laborales, aspectos determinantes para el equipo tratante e investigador”. Hasta ahora, el estudio reúne información clínica en un ambiente seguro según las leyes de protección de los datos de los pacientes, y a futuro ayudarán para el desarrollo de mejores guías clínicas y protocolos de atención y seguimiento de los pacientes con este tipo de cánceres y otros.

Los cánceres de cabeza y cuello tienen 3 veces mayor incidencia en hombres que en mujeres. El tabaquismo y el consumo de alcohol son los principales factores de riesgo reconocidos, atribuyéndose un efecto en 75% de los casos. Con respecto a los virus, se ha descrito un vínculo entre el virus papiloma humano (VPH) y el virus Epstein-Barr (VEB). Se estima que el primero de ellos se encuentra presente en la cavidad oral hasta en un 60% de personas asintomáticas y en un 36% de lesiones benignas y precancerosas.

Javiera Fernández Rosati, investigadora de Fonoaudiología de la Universidad Católica, explica que “Se ha planteado en estudios como el realizado en nuestro país por el Dr. Cardemil, que los verdaderos efectos del tabaco en países en desarrollo, como el nuestro, todavía no se visualizan los verdaderos efectos que tiene en la población, ya que toma un tiempo en evidenciar el daño, es por esto que las políticas anti tabaco son tan relevantes, ya que nos hemos demorado bastante en enfatizar la importancia que tiene evitar el consumo del cigarrillo por los nocivos efectos que tiene para la salud y desde una perspectiva rehabilitadora que enfrento como fonoaudióloga, vemos las implicancias en las funciones relacionadas con la cavidad oral y laringe principalmente, que tiene relación con comer normalmente por boca y comunicarse por vía verbal oral”. 

El cáncer de cabeza y cuello todavía se da en mayor proporción en hombres que suelen ser el sustento económico de las familias, impactando la economía doméstica y la dinámica del hogar, añade la investigadora.

La incidencia de cáncer de cavidad oral, laringe, y otros relacionados con el tabaquismo, está disminuyendo en Norteamérica y Europa occidental. Por el contrario, debido a una diferencia de 40 años en el patrón epidemiológico de consumo de tabaco y sus efectos, el mayor efecto aún no se visualiza en los países en vías de desarrollo, como Chile. De esta forma, la proyección actual de 300.000 mil muertes por año se estima que aumente a 600.000 en el año 2030, principalmente a expensas de un incremento en Asia suroriental.

El Dr. Tomás Merino explica que la localización de cáncer cuello y cabeza predomina en varones adultos mayores que han consumido tabaco y alcohol, aunque se observa un preocupante cambio en los últimos años, en todo el mundo y en Chile, aumentando la incidencia en mujeres y hombres jóvenes como es el caso del virus papilloma humano (VPH)”, de transmisión sexual y que es el mismo que afecta a las mujeres con cáncer de cuello uterino. 

CUÁNDO SOSPECHAR SI ES CÁNCER 

Si bien hay muchas razones por las que podemos presentar un lesión en boca, el radio-oncólogo aclara que estos cánceres tienen distinta forma de presentación, desde alteraciones prolongadas en la voz que no mejoran en el tiempo prudente, tos persistente que no responde a tratamiento, aparición de úlceras en la lengua, paladar o región de las amígdalas o aparición de ganglios en el cuello que persisten en el tiempo. “Ante este tipo de alteraciones es importante consultar a un especialista, realizar biopsia del tejido afectado para elegir una intervención oportuna y adecuada”, puntualiza el Dr. Merino.

Los pacientes con cánceres de cuello y cabeza deben ser sometidos a cirugías, a tratamientos de radioterapia y quimioterapia, generando efectos secundarios que afectan la capacidad de hablar, tragar y alimentarse, lo que altera profundamente su calidad de vida, su productividad y su socialización.  El pronóstico de estos cánceres depende del estadío del mismo y el énfasis está en evitar la metástasis o el diagnóstico en estadios avanzados

“El trabajo multidisciplinario con cirujanos, oncólogos, cirujanos plásticos, fonoaudiólogos, kinesiólogos, nutricionistas, enfermera oncológica, psicólogo especializado, maxilofacial y odontólogo, ayudan sin duda a desarrollar una mirada integral del paciente y contribuye a intervenir con una mirada integral, involucrando idealmente a la familia, o de lo contrario, entregando como equipo tratante la contención necesaria caso a caso”, finalizó Merino.


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